Por eso no podrían entenderse los días sin las noches, ni los brillos sin las sombras. Y, por el mismo motivo, la señal luminosa que emite un faro no puede servir de guía más que siendo intermitente. Solo los momentos de oscuridad nos enseñan a reconocer la luz, y nos permiten apreciar todo su valor.
JORGE DREXLER: "Doce segundos de oscuridad".
Año 2006.
La canción se inspira en el faro de Cabo Polonio (Uruguay), cuya lámpara tarda exactamente ese tiempo en completar su rotación.
CARPE DIEM,
Soldemercedes.